Colombianos desplazados que se fueron a París viven en las calles y buscan refugio antes del invierno

Foto: El Espectador

Un grupo de colombianos vive bajo un campamento improvisado en Saint-Ouen, en París, en donde tienen que aguantar hambre y frío tras ser desalojados de la fábrica donde se encontraban.

Centenares de latinoamericanos, en su gran mayoría colombianos, viven en la calle con la incertidumbre de no saber qué y dónde terminarán el día de mañana.

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Una colombiana de 53 años vive allí con su hijo de 22 y afirmó para AFP que nunca había vivido alguno tan duro como eso. Ella cuenta que salió del país por la violencia, pero nunca pensaron que la situación seria más compleja en Francia.

Una mujer dice que salió luego de que acabaran con la vida de su esposo y ahora tiene asilo político.

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De acuerdo con El Espectador, el pasado 30 de julio varias familias fueron desalojadas de una fábrica abandonada donde se habían instalado ilegalmente desde que inicio el año.

Las autoridades tuvieron que retirarlos del lugar porque el gobierno planea hacer una escuela en el 2022.

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Más de 45 colombianos viven allí

La embajadora y directora de Asuntos Migratorios y Consulares aseguró que los 45 colombianos que habitan el refugio no serán deportados, aunque estén allí de forma irregular.

El consulado ha tenido que atender en total 38 casos de asistencia jurídico – social, estos casos corresponden a 7 familias entre los 30 y 40 años. De acuerdo con los entes reguladores, la mayoría de los colombianos provienen del Valle del Cauca y el Eje Cafetero.

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Pese a que han intentado arreglar su situación, las ayudas no son efectivas y cada día que pasa crece más la incertidumbre. Tratar de sobrevivir en una de las ciudades más caras del mundo, no ha sido tarea fácil.

Aunque en su mayoría son colombianos, también hay personas de Cuba, Bolivia y Perú.

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Ya no saben dónde ir y han tenido que instalarse frente a la alcaldía de esta localidad, una de las más pobres de Francia. Allí aunque sobreviven, gracias a la ayuda de algunos vecinos, que proveen comida, deben encontrar refugio antes de que llegue el invierno.