En Ocaña quieren sacar a las palomas del parque principal porque las consideran un peligro

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El parque 29 de mayo se ha convertido en escenario de amores y odios con las palomas que lo habitan desde hace varios años, pues mientras algunos ciudadanos se basan en que estos animales son portadores de bacterias, hongos y parásitos; un médico veterinario lucha con una campaña para la conservación de las aves en el emblemático parque, una vacuna, y un carpintero que le ayude a restaurar las palomeras de madera.

Fernando Torrado de la Rosa es el cirujano y dermatólogo que busca que las palomas sean reubicadas en zonas rurales y para ello se presentó antes las autoridades sanitarias con documentos que argumentan su teoría de que las aves son foco de contaminación.

Foto: Diario La Opinión

“Se tiene que controlar la cría de estas aves, pues son portadoras de histoplasma capsulatum, un hongo que afecta el pulmón del ser humano y que por estar en el medio ambiente puede ser fácilmente inhalado por los peatones”, afirmó Torrado.

Según el dermatólogo, la alcaldía municipal debe suspender la venta de maíz en la plaza porque al conseguir el alimento las palomas se amañan y se reproducen de manera masiva, lo cual no solo afecta la salud humana, sino que perjudica las construcciones cercanas al parque donde las aves se posan.

Por otro lado, el veterinario Carlos Alberto Bayona sostiene que si bien las aves son portadoras del hongo, también controlan otras plagas. Además, “en la plaza no hay muchas palomas y eso reduce los riesgos”.

Para Bayona lo que se necesita es la implementación de medidas sanitarias y un plan de control que permita que las aves puedan estar allí sin ser un peligro para los transeúntes.

Mientras tanto, la dirección de la Unidad Técnica Ambiental (UTA) explicó que se adelantan proyectos para restaurar las palomeras o cambiarlas, pues su interés es que las aves puedan permanecer en el parque y conservar la tradición.