Pese a tormenta, pescadores fueron rescatados tras dos días de naufragio en el Mar Caribe

Rescate de pescadores en el mar
Foto: El Heraldo

“En el mar la vida es más sabrosa”, dice una vieja canción, lo cierto del caso es que el océano resulta ser bastante hostil cuando quiere con los seres humanos. Esta es la historia de Josie Cantillo Camacho y su primo Luis Antonio Cantillo Ribón, dos colombianos que naufragaron, pero lograron sobrevivir.

Todo comenzó la noche del pasado sábado sobre las 9:30 p.m., cuando los primos Cantillo salieron en su lancha desde Miramar en Ciénaga (Magdalena) hacia las aguas de Tasajera en Puebloviejo.

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Cantillo Camacho aseguró que el viaje transcurría normal, cuando de repente prendieron el motor sin percatarse de que este tenía cambio y el bote se volteó.

Uno de los anzuelos se enganchó en la mano de Cantillo y lo estaba llevando hacia el fondo, sin embargo, aseguró que pudo soltarse como pudo y regresar a la superficie.

Los pescadores fueron entrevistados por el diario Al Día, a quienes contaron la historia de cómo lograron salvar sus vidas.

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Para quienes no creen en el poder de la fe, el caso de los primos Cantillo es sin lugar a dudas la prueba de que en efecto, este poder interior tiene la capacidad de mover montañas.

Amos acordaron en principio nadar hacia la playa, que se encontraba a unas 5 millas, sin embargo, se dieron cuneta de que la corriente nos les favorecía, era media noche….

A pesar de los peligros que asechan en el mar como tiburones y otras especies peligrosas, los primos Cantillo se aferraron a su fe en Dios y tomaron la decisión de nadar hasta una bolla que había varias millas más adelante.

Finalmente lograron llegar hasta la bolla, pero lamentablemente tuvieron que pasar todo el domingo a la deriva porque nadie llegó a rescatarlos.

Un par de embarcaciones pasaron y ellos trataron de hacerles señas, pero no lograron conseguir que los vieran.

Llegó la noche del domingo y los pescadores seguían náufragos en la bolla, pero con una fuerza interior inquebrantable para darse moral el uno al otro.

Después de la tormenta siempre viene la calma y eso fue precisamente lo que pasó con los primos Cantillo.

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Una tormenta los abatió durante la madrugada del lunes y casi perdían la esperanza, pero llegó el amanecer y todo se calmó.

De otra parte, la familia de los pescadores había iniciado la búsqueda desde el domingo en la mañana, sin embargo, no habían conseguido encontrarlos.

De regreso al océano, los primos Cantillo dañaron la luz de la bolla para ver si se daban cuenta en la central y mandaban a alguien a revisarla, pero lamentablemente no fue así.

Sobre las 11 de la mañana de lunes, la lancha con la familia de los pescadores los vio a los lejos y a todos les regresó el alma al cuerpo, pues literalmente fue todo un milagro su rescate.

Los primos Cantillo fueron encontrados con alto grado de deshidratación y fueron hospitalizados en la Fundación Policlínica de Ciénaga por algunas horas, hasta recuperarse y regresar a sus casas sanos y salvos.

Los pescadores afirmaron al citado medio que la fe en Dios logró mantenerlos con vida. Lo cierto es que su odisea, fue de gran lección para saber el valor que tiene la familia.