Taxista teme por su vida porque joven divulgó audio donde afirma que fue drogada

Taxista teme por su vida porque joven divulgó audio donde afirma que fue drogada
Imágenes tomadas de Internet / Publimetro.

Jesús Alberto Murillo tiene 46 años y lleva 7 trabajando como taxista en Medellín.

Desde hace varios meses adoptó la costumbre de obsequiar algún dulce a sus usuarios, todo por cortesía y por amor a su trabajo.

Pero este gesto hoy lo tiene en un grave problema. Todo comenzó el pasado lunes a eso de las 11:00 de la mañana, cuando recogió en la Clínica del Prado a una mujer joven que estaba con una pequeña niña.

Una vez tomado el servicio la mujer le dijo que iba para el sur del Valle de Aburrá.

Pocos minutos después Jesús Alberto Murillo, el taxista, le ofreció unas galletas de mantequilla porque la pequeña estaba llorando.

Varias cuadras más adelante, la mujer, alterada, comenzó a reclamarle al taxista.

“¿Usted qué me dio en esas galletas?”, gritó la mujer alterada.

Jesús le insistió que las galletas las había comprado en un D1.

“De hecho yo ya comí, ya han comido varios usuarios e incluso personas de Coopebombas que trabajan en la empresa”, le dijo el hombre, quien insistió que si quería podían llamar a la Policía para comprobar que él no le había suministrado ninguna droga.

La mujer no hizo caso a estas palabras y le pidió al conductor que se detuviera.

Lo divulgó en redes sociales

Entonces la pasajera se bajó con su hija, alegando que se sentía mal, como si estuviera drogada y tomó otro vehículo.

“Auxilio, este hombre quiere hacerme daño”, gritaba, según se escucha en un audio que la mujer divulgó en redes.

El taxista empezó a seguir el vehículo en el que la mujer continuó su recorrido, pero fue detenido por una patrulla de la Policía.

Los uniformados le revisaron el carro y lo tuvieron allí un buen rato.

Ahí fue cuando Jesús le perdió el rastro de la mujer, quien pocas horas después comenzó a divulgar por redes lo sucedido, pero, al parecer, dando una versión tergiversada de los hechos.

Jesús Alberto Murillo teme por su vida porque la denuncia de la mujer se ha hecho viral.

Lo peor del caso, afirma él, es que la mujer no se ha acercado a la empresa Coopebombas, a donde pertenece, para aclarar la situación.