Pesista colombiana de pequeña cargaba ladrillos y ahora es oro en los Panamericanos

Pesista colombiana de pequeña cargaba ladrillos y ahora es oro en los Panamericanos
Foto: Marca

María Camila Lobón, es una joven que está llenando de orgullo no solo a su familia en el municipio de Zarzal, sino a toda Colombia, pues ganó medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima.

La vida de esta joven no fue fácil y hoy su familia recuerda como su esfuerzo y pujanza la ha llevado a ser una de las mejores en el levantamiento de pesas. La joven tiene un hermano mellizo y ambos alegraron la vida de sus padres en una pieza donde vivían.

El diario El Tiempo contó la ejemplar historia de vida de esta deportista. Su padre era albañil y su madre hacía los trabajos del hogar en otras casas. En ocasiones era su hija la que ayudaba a su padre cargando ladrillos, baldes y echando pala.

Aunque él siempre le decía que no hiciera tanta fuerza, ella siempre se caracterizó por ser una mujer luchadora y fuerte. De hecho, cuando en el colegio llegó un entrenador de pesas, ella de inmediato quedó seleccionada.

Aunque su familia siempre la apoyó, ella superó cualquier expectativa y comenzó a lograr triunfos en su natal municipio.

El mensaje de la medallista Panamericana, María Camila Lobón

Después de ayudar a su padre en obras de construcción, María Camila Lobón Viáfara logra un oro Panamericano, Con la medalla en sus manos, ella agradece a todos los que han estado a su lado y dedica ese logro a Colombia. https://www.eltiempo.com/colombia/cali/historia-de-la-pesista-maria-camila-lobon-oro-en-panamericanos-395784

Posted by El Tiempo Cali on Wednesday, July 31, 2019

En colegio la molestaban por su aspecto

Cuando llegó a la adolescencia sufrió como cualquier niña de esa edad los comentarios que le hacían sus compañeritas, en especial, por su aspecto físico. Algunos le decían que parecía un hombre por sus músculos y fueron apareciendo los complejos.

Luego de graduarse de bachiller cuando cumplió los 18 años comenzaron a llegarle varias ofertas desde Tuluá y comenzó a cosechar medallas. Sin embargo, en el 2015 no fue elegida para participar en los Juegos Nacionales y eso la hizo pensar en renunciar, pues ya estaba cansada de tanta “rosca”.

Manuel Valencia, quien ahora es su esposo, fue quien la alentó para que siguiera adelante. De hecho, muchas veces tuvieron que hacer grandes esfuerzos para poder conseguir el pasaje del bus para ir a entrenar.

Para poder llegar hasta donde está entrena 33 horas a la semana, seis horas al día y 3 los fines de semana.

Aunque reconoce que ha logrado mucho, su mayor sueño es que su madre tenga casa propia y deje de lavar ropa y trabajar en las casas haciendo aseo, además, desea conseguir una medalla olímpica.