Colombiano que fue adoptado por holandeses dice que el ICBF le arruinó la vida

Fotos: La W Radio

Jorge Lambrets es un colombiano de 40 años al que según afirma, el ICBF le arrebató su familia, pues a los 6 años de edad fue adoptado por una familia holandesa, con la que tuvo todo, pero a la vez nada.

Lambrets, que realmente es de apellido García fue adoptado por una familia antioqueña en el barrio Campo Valdés (Medellín) a la edad de 2 años, allí creció al lado de su hermano Mario, mayor que él varios años.

Jorge Enrique García es el nombre de pila había recibido Lambrets en Colombia, la tierra que lo vio nacer y a la que después de 40 años pudo regresar.

Foto: La W Radio

Lambrets fue entrevistado por La W Radio, a quien entregó su testimonio y dijo que el ICBF fue el culpable del infierno que tuvo que vivir y que lo llevó a intentar terminar con su vida en repetidas ocasiones.

Gracias a que su hermano Mario intentó buscar ese niño que lo acompañaba a jugar fútbol y a hacer grafitis, Jorge tuvo la oportunidad de regresar a su casa y a la tierra que lo vio nacer.

Mario se contactó con una fundación para contactar a su hermano Jorge, quien mientras terminaba su trabajo en Londres como chef, recibió una llamada que le cambiaría la vida y acabaría con su tristeza.

Jorge regresó a Colombia recientemente para abrazar a su hermano y recordar la casa y la escuela de donde se lo llevaron a los 6 años.

No pudo despedirse de sus padres

Jorge le contó al citado medio radial que se lo llevaron de su escuela un día cualquiera y no tuvo oportunidad de despedirse de sus padres adoptivos, quienes en más de una ocasión intentaron adoptarlo legalmente, pero el ICBF nunca aceptó.

Dijo que llegaron por él y su profesor le dijo que se tenía que ir, pero jamás pudo despedirse de su hermano y sus padres.

Dice que jamás le faltó nada con sus padres holandeses, pues de ellos recibió cariño y todo lo que le podía faltar, pero el vacío era inmenso en él.

A la edad de 15 años se fue de la casa y trabajó como mesero varios años. Su vacío imperaba en él e intentó acabar consigo mismo.

Su vida continuó, pero jamás fue feliz, pues ese olor a café, la algarabía de los niños jugando afuera y el color de las montañas de su tierra, eran el gran vacío en su corazón.

Llegó a Colombia

Al regresar de nuevo a su tierra, la tristeza desapareció del aura de Jorge, quien ahora busca una explicación en el ICBF respecto a su adopción arbitraria.

Su hermano Mario, asegura que en la época del 70 y 80, en que se llevaron a su hermanito, la adopción en Colombia presentaba muchas irregularidades.

De manera entonces que el caso de Jorge, podría ser uno de aquellos niños que dieron en adopción para ser llevados al extranjero.

Por su parte, la directora del ICBF afirmó que el mismo Jorge debe ser quien solicite información sobre su adopción, pues bajo la confidencialidad en que se realizan estos procesos, no se puede entregar información a los medios.

Entre tanto, Jorge buscará información sobre su caso ante el ICBF.