Gastó más de $1.000 millones para ser igual a Kim Kardashian, pero terminó dañándose el rostro

kim-kardashian
Foto: @kimkardashian.

Para nadie es un secreto que Kim Kardashian es una de las mujeres más espectaculares que a diario vemos en redes y en las pantallas, y con el paso del tiempo se ha convertido en un icono y referente para otras mujeres en todo el mundo.

Sin embargo, algunas jóvenes se “obsesionan” tanto con la socialité que terminan haciendo más de una locura solo por parecerse a ella físicamente.

Ese fue el caso de una joven brasilera llamada Jennifer Pamplona, cuyo sueño era ser la doble “perdida” de la empresaria.

A lo largo de sus 27 años, Pamplona ha gastado más de 500.000 dólares en alrededor de 20 procedimientos quirúrgicos para parecerse cada vez más a Kim.

Aunque su objetivo ahora es parecerse a su ídolo, de acuerdo con lo relatado por la brasilera en una entrevista para el Daily Mail, su adicción por cirugías en principio se debió a que durante su infancia siempre fue muy criticada por ser “delgada”.

Sin embargo, con el paso del tiempo su prototipo de belleza se vio influenciado por Kardashian porque según ella, todas las mujeres quieren ser como Kim.

Entre sus múltiples procedimientos se encuentran: implantes mamarios, relleno de glúteos, liposucción, rinoplastia, entre otras.

De acuerdo con Jennifer, cada vez que pasaba por el quirófano se sentía feliz. El dolor pasaba a un segundo plano de solo pensar que cada vez estaba más cerca de cumplir su propósito.

Sin embargo, la brasilera también decidió someterse a un aumento de labios que, desafortunadamente su cuerpo no asimiló bien y acabó desfigurando su rostro.

La mujer invirtió cerca de 10 millones de pesos para tener los sensuales labios de la empresaria, pero lastimosamente el relleno tuvo una reacción negativa que terminó causándole mucho dolor y ocasionando constantes sangrados en su boca.

Jennifer se vio obligada a esperar dos días para que le retiraran el relleno. Mientras tanto permanecía deprimida y encerrada en su apartamento con temor de salir a la calle.

Y fue este episodio el que precisamente la hizo reaccionar, pues después de esto se prometió a sí misma que nunca pasaría por un quirófano para arreglar algo que ya estaba bien.